START UPS

Las start ups tienen una idiosincrasia diferenciada que requiere planteamientos y soluciones diferentes. Se trata de definir en primer lugar la estructura adecuada para el negocio y posteriormente acompañar al cliente en la constitución de la sociedad, el establecimiento en su caso del primer acuerdo entre socios, la protección a nivel de propiedad industrial o intelectual de la idea o de la marca, si ello es posible, y la firma de los contratos laborales o mercantiles que sean necesarios con aquellas personas encargadas de desarrollar la idea inicial.

En la mayoría de los casos los emprendedores asumen grandes riesgos personales que, en el caso de que su idea no tenga éxito, conllevan grandes responsabilidades. En muchas ocasiones no son conscientes de la existencia de tales riesgos y adoptan decisiones que en muchos casos pueden condicionarles de por vida. Nuestra labor al respecto consiste en identificar esos riesgos y en minimizarlos.

Las posteriores rondas de financiación requieren, no solo la redacción y negociación de los acuerdos de aumento de capital o de préstamos subordinados correspondientes, sino también la firma de los nuevos pactos entre socios.